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martes, 15 de julio de 2014

VIAJE A LONDRES




Hacia muchos años que no estaba en Londres, tal vez 10 años y me encantó volver. Vimos una ciudad activa y multirracial. Los ingleses siguen siendo tan educados y están muy acostumbrados a recibir extranjeros; por lo que te acogen muy bien, y más cuando tienen a tantos españoles trabajando en su país. Nos encontramos con mucha gente joven que trabajaba en restaurantes, tiendas y hoteles. Todos han salido de España para buscar formación y trabajo, eso nos ha hecho  el viaje muy agradable, aunque también nos ha recordado la parte negativa de todo ello.

 Nos alojamos en el Hotel Melia White House, en Albany Street, Regents Park y conseguimos un descuento a través de la tarjeta Melia. Obtuvimos un 15% de descuento adicional llamando al teléfono 902103986. El hotel es muy agradable, las habitaciones tienen los cuartos de baño reformados y si coges el nivel Level aunque pagas un poco más, tienes una sala abierta todo el día con bebidas, té, dulce y algo de salado; además de bebidas alcohólicas que te permite tomar algún tentempié después de las largas caminatas. El desayuno en el Level es muy agradable con jamón del nuestro, tortillas hechas al momento y repostería casera.

El primer día llegamos al mediodía, era tarde y como ya no nos daban de comer en ningún sitio pasamos por la planta Level y tomamos algo antes de salir corriendo a patear la ciudad que era lo que nos apetecía. Así que bajamos por New Portland Street para llegar a Oxford Street y en la misma esquina nos encontramos con la tienda Urban Outfitters, compramos unos cacaos en forma de bola y revolvimos todas las camisetas y vestiditos que tenían. Lo mismo hicimos en Forever 21 una macro tienda tipo Berska, aunque no nos compramos nada.
Enfrente teníamos la tienda Uniqlo que tiene unos plumíferos que vuelven locas a las japonesas, compramos una chaqueta para mí y un chaleco para Carlos, son muy prácticos pues se doblan y reducen hasta meterlos en una bolsita ideal para ir de viaje y ponerla en el bolso. Uniqlo va a abrir tienda en Barcelona en otoño en Plaza Cataluña, con lo que ya no será necesario ir a Londres ni Nueva York para comprarlos.
Seguimos bajando por Oxford Street y paseamos por la calle entrando en Banana Republic, J.Crew, Gap..en todas, el pobre Carlos estaba un poco harto pero… ¡aguanto como un hombre!
Seguimos en nuestro entrar y salir de tiendas frenético hasta llegar a Victoria’s Secret, en el 111 de New Bond Street. La tienda es un espectáculo, de luces, de artículos, las dependientas de todas las nacionalidades son super amables y saben un montón. Yo misma pude comprobarlo cuando después de dar varias vueltas por toda la tienda decidí comprarme un conjunto de ropa interior, y me  dirigí a una dependienta árabe pidiéndole la que yo creía que era mi talla y ella con una sonrisa me dijo que si podía medirme para comprobar mi talla, …ah y cual sería mi sorpresa me indico una talla distinta, yo no sabía que hacer pero no tenía ganas de probarme así que le hice caso para no llevarle la contraria pero con la seguridad de que al día siguiente tendría que ir otra vez a cambiarla. Pues NO, la talla perfecta y el conjunto ideal.. La tienda tiene la parte de abajo para jovencitas bajo la marca PINK..valen la pena las sudaderas y camisetas.
Luego volvimos y de camino al hotel ya cansados cenamos en un italiano, Sergio en 84  Great Titchfield Street, tomamos unas pizzas y disfrutamos de la cena y del paseo posterior andando al hotel.

Al día siguiente nos levantamos y tras un opíparo desayuno, cogimos el metro hasta Waterloo para ir al LONDON EYE. Habíamos sacado las entradas por internet y aunque estaba lleno de gente la cola está muy bie organizada y va rápida. Las vistas son espectaculares. Merece la pena. De allí cogimos el metro para ir al mercadillo de Camden Town, no tuvimos suerte porque nos llovió mucho y nos tuvimos que refugiar en una típica taberna inglesa, Candem Eye en 2 Kentish Town Road y tomamos fish and chips y onion rings..y me gusto mucho, estaba mejor de lo que yo me esperaba, o tal vez teníamos hambre. Y claro, bebimos unas cervezas grandísimas, con lo que Carlos disfrutó bastante.
Por la tarde del mismo día fuimos al mercadillo de Portobello en Notting Hill, paseamos por los puestos tan curiosos en los que tienen de todo, desde antigüedades hasta comida y ropa usada. Pasamos por la casa que salía en la película Notting Hill y nos hicimos fotos como miles de turistas. Bueno la primera foto en la que pensábamos que era la puerta aunque luego la auténtica estaba en ptra calle en el número 280 al lado de una peluquería, y tuvimos que repetir la operación.
Allí descubrí una tienda All Saints, en Westbourne Grove, de ropa inglesa muy estilosa y que estaba al 50%, me compre un vestidito muy mono y luego resulto que la misma tienda esta por toda la ciudad pero no les quedaban tantas cosas como en la que yo compré. Más tarde volvimos a Oxford Street para buscar artículos de deporte en Lillywaites en Picadilly Circus.
De vuelta al hotel antes de entrar en el metro nos encontramos con la tienda del famoso cocinero inglés Jamie Oliver, en el 92-94 de Notting Hill Gate y Carlos disfrutó con sus artículos de cocina, libros y cacerolas. Es una tienda con una barra donde puedes tomar algo en un ambiente agradable.
Ya estábamos muertos así que pensamos volver al hotel para luego ir a cenar al restaurante asiático  Yauatcha en 15 Broadwick Street. El restaurante destaca por su gran variedad de dim sum ¡el mejor que yo he probado! Lo tomamos junto con un vino de Nueva Zelanda y nos relajamos de una jornada intensa.

Al día siguiente salimos por la mañana del hotel en dirección a Oxford Street y pasamos por Marylebone High Street y en el nº 92 encontramos la tienda Fresh de pintalabios, cacaos, cremas, velas ..es una parada digna de realizar. A continuación pasamos por los grandes almacenes de Seldfridges, donde tienen de todo.
Por la tarde paseamos por Oxford Street y entramos en los grandes almacenes Liberty en los que compré pinturas de Trish McEvoy. Sus polvos, sombras y coloretes son buenísimos y si haces una primera inversión comprando la caja puedes luego reponerlos  y conservar cómodamente la caja.
También entramos en la tienda Pylones en 28 Carnaby Street que tiene artículos para la casa, fundas de móvil y miles de cacharritos.
Sobre las ocho de la tarde paramos para cenar en un pub típico inglés al lado de los almacenes de Liberty, en 34 Kingly Street, Clachan , en la planta baja tiene para tomar cervezas y el restaurante está en el primer piso. Tomamos un fish and chips, cervezas y gin tonics. También tenían buena pinta las hamburguesas y los pasteles de carne y pollo, nos atendió una inglesa jovencita Ally muy risueña y agradable que nos atendió de maravilla..
Nos quedaban ya solo dos días y medio y lo que hicimos fue irnos el primero a Trafalgar Square y ver la iglesia St Martin in the Fields, desde allí fuimos a Coven Garden, nos dimos una vuelta por sus puestos y luego bajamos a Picadilly pasando por el pasaje Burlintong Arcade, con sus tiendas.. seguimos paseando por Doven Street donde en otoño inaugurará tienda Victoria Beckam y bajamos por el Hotel Ritz hasta Belgravia Square  para comer en el restaurante italiano Scalini, en 1-3 Walton Street, paseamos por Eaton Place, donde se rodó Arriba y Abajo, la serie inglesa que nos encantó hace años a todos.
Muertos de cansancio nos fuimos al hotel para descansar un rato y salir a dar una vuelta por los almacenes Harrods y Harvey Nicols y tomamos una cerveza en Paxtons Head,153 de knightsbridge, antes de cenar en el Bar Boulud del hotel Mandarin. Es el bistró favorito de Michael Caine, donde las hamburguesas son su especialidad, yo os digo que es la mejor que me he tomado en mi vida, la mía era con salsa jalapeños, el pan hecho por ellos, el bacon crujiente, y las patatas perfectas. No os la podéis perder, yo a pesar de que me gusta la carne al punto la pedí hecha porque cuando la carne es gorda generalmente la sacan demasiado poco hecha y acerté… Carlos se pidió una con foie y todavía se acuerda… es caro pues la hamburguesa ronda desde las 14 a las 20 libras pero vale la pena ir sin dudarlo.

Ya con un día solo a la vista, nos dirigimos a la Tate Modem y luego al barrio de Shoreditch, se nota que esta creciendo de forma vertiginosa, las calles están en obras, y se mezclan los rascacielos de oficinas con los centros comerciales inmensos y todavía vacíos. Teníamos reserva para comer en el restaurante Fifteen, de Jamie Oliver, en 15 Westland Place. El sitio es muy mono tiene un horno de leña espectacular y comimos un foie y unas habichuelas con salchichas inglesas para chuparse los dedos.

Por la tarde nos fuimos a Slone Square, en la plaza tiene dos pubs muy chulos para tomar algo o tomar una cerveza o un vino en Botanist Colbert lleno a reventar de gente guapa. Dando una vuelta por las tiendas me compre unas manoletinas en Blue Velvet Shoes en Kings Road y me las puse en el acto porque tenia los pies ya cansados. Y con ellas seguimos andando hasta el Soho donde cenamos en un japonés, Inamo, la mesa era la pantalla de un ordenador donde hacías el pedido y lo podías ver proyectado en el plato antes de pedirlo..no era muy bueno pero la verdad,  ¡estábamos sobrealimentados!
El último día antes de coger el avión por la tarde nos fuimos a ver el mercado de productos, Borough Market cerca del London Bridge con sus puestos de comida de todas los países y productos ingleses. Por cierto hacían una especie de paella en la que más bien cocían el arroz, y luego decoraban con los bichos…
De vuelta al hotel para recoger las maletas picamos algo en el bistro Villandry en Great Porland Street, tomamos un vinito en la terracita pues había salido el sol y nos despedimos de la ciudad, hasta nuestra próxima visita y me gustaría que no fuera muy tarde.
ROPA PARA LLEVAR EN LA MALETA
Como el tiempo es cambiante os recomiendo llevar capas de ropa, un chubasquero, tipo los de UNIQLO, para llevar en el bolso y sacarlo si llueve, junto con un gorrito para la lluvia.
También os recomiendo si es verano dos pares de zapatos cerrados y si es invierno botas sin tacón.
La maleta que me hice llevaba un vestido que no me puse y tacones que tampoco me puse, pero es preciso que llevéis un par de vaqueros y cuerpos monos para cenar, será más práctico.
Llevaros camisetas blancas y negras y “Tiritas”, porque lo que toca es patear la ciudad.
Por último si podéis viajad con dos kilos menos de peso pues los vais a recuperar con tanta comida y cena…SEGURO PERO VALE LA PENA IR.






martes, 19 de noviembre de 2013

Buenos días y a buenas horas…




Después de tantos meses y pasada la resaca del verano me lanzo a escribir en el blog para presentaros unas cremas de un laboratorio de Barcelona, SALUDIRECT,  que he descubierto este año cuando mi dermatólogo me las recomendó.

De todas las que he probado son las que mejor me van, la de día, Sld Hidra Day facial, tiene ácido hialurónico y es una pasada, te deja la piel suave y no engrasa nada.
Esta crema poniéndotela en la palma de la mano con una gotita del serum, Sld SERUM, que es un serum con tres hialurónicos, consigues en una sola aplicación dos pasos importantes cada día.
Yo incluso antes de salir para cenar por la noche, me pongo igualmente en la palma de la mano un poco de crema y de maquillaje, uno que uso de Sisheido y juntos me los aplico. La verdad es que queda mucho mejor y más natural

La otra que me encanta es la de noche, Noiles Gold Rescue, que me pongo en el escote y cuello y que es una maravilla. Esta crema tiene células madre de origen vegetal y no es nada viscosa, por eso  te deja el escote terso y liso. Incluso antes de salir me lo pongo alguna noche en el escote y el efecto es espectacular.

Luego descubrí el contorno de ojos en gel,  EYE CONTOUR GEL,  que para mi es perfecto, pues no es graso y además se absorbe fácilmente disminuyendo la sensación de bolsas en los ojos.

Ya puestos se me ocurrió probar un Serum Potenciador  para las pestañas, también de células madre vegetales y nutrientes, que aumenta su espesor y que cuando lo usas las pestañas parecen hasta más largas.

Como veis me he hecho adicta a estos productos del laboratorio, que además son económicamente más sostenibles y ajustados que otros del mercado. Su precio gira alrededor de los 50 euros pero su calidad es superior a otras que se comercializan en tiendas con un coste muy pero que muy superior para el usuario.


Para poder adquirir estas cremas tenéis que entrar en la pag web, www.saludirect.com o llamando al teléfono  628994056.

sábado, 16 de noviembre de 2013

Otro solomillo, pero esta vez con Coca Cola® y un toque Napoleónico

Hoy, como ya ha llegado el frío y no para de llover, me he metido de lleno en los fogones para hacer una receta, parecida a la última que publiqué y que no tiene nada que envidiarle.

Esta receta la hizo Pablo Saenz de Tejada una noche en el Txoco del que somos cofrades y me gustó por su sencillez y su porque es un éxito allá donde la preparas.

Necesitaremos para cuatro personas:

Un par de solomillos de cerdo, preferiblemente ibérico.
Dos sobres de sopa de cebolla deshidratada de cualquier marca. Yo he usado Knorr pero también vale la Hacendado
Dos latas de Coca Cola® normal, no valen la light o la zero.

En una cazuela ancha y baja ponemos a calentar un fondo de aceite de oliva.

Comenzamos salpimentando y sellando los solomillos que una vez sellados retiramos.


Bajamos el fuego y cuando haya perdido temperatura, añadimos los dos sobres de sopa de cebolla sobre el aceite.


Dejamos que se rehogue un poco la cebolla y cuando esté añadimos los dos botes de Coca Cola® y dejamos reducir.

Hasta aquí, la receta normal. En este momento he cogido una botella de Cognac Napoleon que tenía por casa y le he añadido un buen chorro (esto es cosa mía) y dejamos que también evapore el alcohol.
Añadimos en este momento los dos solomillos de nuevo y, a fuego lento, damos la vuelta cada cinco minutos hasta un total de veinte minutos dependiendo de lo hecha que os guste la carne. Con veinte minutos es suficiente.

Se deja enfriar la carne y se mantiene caliente la salsa. Se corta en rodajas de un dedo más o menos y se sirve con puré de patatas, una verdura o setas que estamos en temporada y la propia salsa



jueves, 26 de septiembre de 2013

Solomillo a la Mostaza, sus variedades y trucos.

Dado que el público en general me lo ha pedido, hacemos hoy la receta del Solomillo a la Mostaza.

Es una receta sencilla pero que da muchas satisfacciones, especialmente al día siguiente y luego explicaré por qué.

Necesitaremos:
Solomillo de Cerdo: yo suelo usar dos solomillos enteros
Mostaza de Dijon Antigua
Mostaza de perritos caliente (de la amarilla marca Prima o la que sea)
El zumo de un limón
Un vaso de coñac o ron moreno (generoso)
Mantequilla (una nuez)
Ajos (unos cinco dientes grandes)
Sal y pimienta

En una cazuela baja y suficientemente ancha, ponemos un fondo de aceite de oliva virgen y lo ponemos al fuego y sofreímos los ajos. Cuando estén dorados los retiramos. (OJO que no se quemen que estropeamos todo)

Sellamos los solomillos, que previamente hemos salpimentado, por todas las caras y retiramos.

Bajamos el fuego y esperamos un poco. Añadimos el coñac dejando que reduzca y se evapore del todo, para ello tendréis que volver a subir el fuego hasta que hierva de nuevo. Esto se nota porque deja de oler a alcohol.

Una vez evaporado todo el alcohol, añadimos dos cucharadas de mostaza de Dijon y un buen chorro de la mostaza de perritos (abundante, por favor,  que es barata) la nuez de mantequilla y el zumo de limón. Removemos hasta ligar bien la salsa y añadimos de nuevo los solomillos y tapamos subiendo un poco el fuego para que hierva lentamente. A los cinco minutos le damos la vuelta y a los cinco minutos otra vez. Así hasta que hayan pasado de 15 a 20 minutos.

Retiramos los solomillos y los dejamos enfriar sobre una tabla. No cortéis la carne asada en caliente porque se corta mal y se deshace. Llegado el momento lo cortamos en rodajas de un dedo de anchas.

Preparamos un puré de patatas. (de sobre que sale muy bueno) pero tiene que quedar espeso. Lo normal es que en el envase diga que hay que poner 500ml de agua y 250ml de leche. Haremos justo lo contrario: 500ml de leche y 250ml de agua. Añadimos el contenido del sobre y los dejamos que absorba todo el líquido. Lo metemos 5 minutos en el microondas a máxima potencia, lo sacamos y removemos bien añadiendo sal y una nuez de mantequilla. Obviamente el cacharro será de cristal o cerámica.

Se sirven juntos.

VARIEDADES:
Cambiar el solomillo de cerdo por solomillo de vaca. Quedará más crudo por el centro, pero es infinitamente más sabroso.
Usar otras piezas del cerdo más grasas como la pluma (el secreto no vale porque es fino)

TRUCOS:
Aparte del puré de patata al micro, lo mejor es que, con lo que sobre, si es que sobra algo, los cortáis en lonchas más finas y los dejáis en la salsa que ha sobrado. A la noche o al día siguiente, calentamos lo que nos vayamos a tomar en el micro. Si lo ponemos en bocadillo, veréis el cielo de los singles....

Para cualquier duda: haced el comentario en el blog que os contestaré


domingo, 15 de septiembre de 2013

SPAGHETTI CON SALCHICHAS DE FRANKFURT

En realidad, estaba yo preparando un pesto a base de pistachos para probar una pasta que me había traído Paloma de Roma, cuando me ha llamado para decirme que no venía, con lo que he preparado una receta de emergencia que me enseñó mi hija Patricia el otro día en internet y que quería probar.

La cosa es resultona a la vista porque a los niños les puede apetecer bastante ya que combina tres de las cosas que más les gusta a los niños: Los spaghetti, las salchichas de Frankfurt y la salsa de tomate.



La forma de realizarlos es muy sencilla. Necesitaremos:

Salchichas de Frankfurt gordas (he usado las Oscar Mayer Jumbo) En función de la cantidad que vayáis a hacer.

Spaghetti normales duros (en mi caso Gallo)

Salsa de Tomate: Me niego a usar las de mini brick aunque son las que más les gustan. He usado un Tomate Frito de Hero que es fantástico y que me regaló mi amigo Luismi Castillón.

Como he dicho es muy sencillo. Se cortan las salchichas en rodajas gordas y se pinchan con los spaghetti crudos como si fueran palillos (unos seis por trozo).  


Se hierve agua abundante a fuego fuerte al que se añade sal cuando rompe a hervir. Se suelen cometer dos sacrilegios al hervir la pasta. El primero es echar aceite en el agua para que la pasta no se pegue. NO hace ninguna falta porque las pasta no se pega si esta al dente y la servimos enseguida. El segundo sacrilegio es añadir mantequilla a la pasta una vez hervida. Lo mismo. Si lo quieres como salsa, de acuerdo, pero te iría mejor aceite de oliva extra virgen y un poco de ajo o solo.



A lo que vamos. Cuando el agua hierve añadimos los spaghetti que ya tenemos pinchados más unos cuantos sin pinchar para completar el plato (eso al gusto). Cuando están (que no es cuando dice el paquete, sino cuando están al dente) entonces los escurrimos y y servimos con la mencionada salsa de tomate o, como en mi caso, con un poco de aceite de oliva que tengo con guindillas macerando desde hace meses. Por supuesto, no se usa cuchara para comer spaghetti.


PD: La albahaca la he puesto a efectos decorativos.
PPD: No he puesto referencia al autor de la receta porque la desconozco.

lunes, 19 de agosto de 2013

TRAVESIA A IBIZA





Empezamos el viaje en barco el 31 de julio a las 16h saliendo de Santiago de La Ribera, en Murcia, en un barco de vela, el Deja Vu camino de Ibiza para pasar 10 días. La tripulación era femenina salvo el capitán que era Carlos, el resto las dos hijas de Carlos, Paloma y Pati y dos amigas Luisa y Cristina y yo.
Zarpamos cruzando el puente en el puerto de Tomás Maestre y empezamos una travesía que duró 16 horas, y en la que vimos delfines, estrellas fugaces y hasta la vía Lactea.
Así llegamos a las 8h de la mañana a Cala Savina en Formentera donde fondeamos, comimos roastbeef que llevábamos hecho y nos dimos el primer baño enfrente del chiringuito del Tiburón.
El primer baño en las aguas de Formentera es una maravilla y eso que yo no soy de las que están todo el día en el agua..
Sobre las 18h llamamos al Tiburón ( 659638945) para conseguir mesa y Agni el barquero del Tiburón vino a por nosotros con la Zodiac. Ya nos conocemos de otros años y es encantador con nosotros, nada que ver con “otros” barqueros de “otros” chiringuitos que luego os contaremos.
Tomamos cervezas y vimos el atardecer, disfrutándolo al máximo.
Luego volvimos al barco y nos fuimos al puerto de Ibiza, para amarrar el barco y así poder ducharnos y salir a cenar.
Cenamos en el Mac Donalds a petición de la tripulación y para compensar y saciar el estómago.

El ­­­día 2 de agosto salimos hacias Formentera para fondear frente al Molí de la Sal y comimos una barbacoa en el barco. Por la noche, después de recoger a unos amigos, Susa y Agustín que habían llegado en el Ferry de Denia, cenamos en el Bar San Joan en la c/ Montgri 8, en las callecitas del puerto, es un bar pequeño, llevado por isleños y que tiene comida casera, croquetas de chipirones y de queso mahón, paletilla de cabrito, huevos con patatas, y un vino de la casa discreto, sales muy bien parado, sobre unos 15 euros, y con la sensación de haber comido en casa.

El día 3 salimos hacia Cala Jondal y después de bañarnos tomamos una barbacoa de verduras y un solomillo a la mostaza buenísimo..
Estábamos enfrente de un chiringuito de moda, el Blue Marlin, y nos dispusimos a bajar para tomar algo..sin embargo, el barquero no tenía nada que ver con Agni y cuando llegamos al sitio nos encontramos un espectáculo y un exhibición de gente esbelta y estirada..pero poco naturales. Las copas carísimas, nos invitó Agustín nuestro amigo, aunque los mojitos estaban buenos, en cuanto acabamos las copas volvimos al barco y nos dimos un buen baño.
Por la noche, teníamos reserva en el restaurante de Pacha, con la intención de que la tripulación femenina pudiera disfrutar luego de la noche ibicenca. El restaurante no está mal, es una mezcla de cocina japonesa y mediterránea. Las hamburguesas son muy buenas y la pasta también, y el sushi junto con el tataky de atún son espectaculares. El precio sale por unos 70 euros por persona pero te aseguras la entrada a la discoteca y una noche diferente y divertida.
El domingo 4 volvimos a la cala del Tiburón porque por la tarde teníamos mesa para ver el atardecer. Nos dimos un baño y tomamos el aperitivo en el barco. Por la tarde bajamos al Tiburón donde yo había quedado con unas amigas de Barcelona  y Madrid que estaban en Formentera, fue un encuentro y un atardecer precioso.
Por la noche dormimos en el barco con un suave movimiento porque al día siguiente comíamos en el Molí de la sal.

El lunes 6 vinieron a tomar el aperitivo al barco todas nuestras amigas que estaban en Formentera y los amigos que habían venido de Valencia.
Preparamos algunas delicias para después del baño con jamón y lomo ibérico, banderillas, todo muy español, y tomamos Martín Codax que trajeron las invitadas, hasta la hora de comer porque  teníamos reserva en el  Restaurante Molí de la Sal ( Playa de Ses Illetes 971187491/ 659136773). La reserva la teníamos desde Marzo porque somos muy previsores. Nos vino a recoger el barquero del Molí, muy simpático también y nos llevo a todos, y como teníamos que esperar mesa, nos quedamos en una terraza que tienen fuera y tomamos Cerveza de la Isla, “la Isleña”, un descubrimiento, no sólo por su sabor sino por la botella que es propia del lugar, os paso foto de la botella y del grupo de amigos.
Las chicas se quedaron tomando una ensalada en la terraza y nosotros no fuimos a la mesa. Para nosotros el Molí, es visita obligada, una vez al año que no hace daño, y siempre tomamos lo mismo, una entrada (boquerones fritos o algo de concha) y luego la langosta frita con patatas. Es un sabor tan intenso y tan bueno que resulta irresistible. Para terminar se llevan la paella y en el mismo aceite de la langosta te hacen unos huevos fritos con patatas y pimientos para chuparse los dedos. Todo ello regado con un vino blanco muy fresco. Si no pides nada más sales por unos 100 euros por persona.
Después de eso, ni postre ni nada, un café y corriendo al barco a darse un chapuzón.
Por la noche cenamos en el Club Náutico de Ibiza unas ensaladas, porque la verdad, no teníamos hambre.

El martes 7 decidimos dejar el barco y alquilar 2 coches para irnos a Santa Eulalia a comer en el chiringuito del Amante, en Cala Llonga, Sol d’ en Serra 971196176)  que me había recomendado mi amiga Amanay. El chiringuito es un sitio encantador, bien situado, y con un servicio muy amable, con hamacas y sombrillas encima de la cala y un restaurante con comida mediterránea con un pescado bien hecho y un arroz que no está mal. El precio no es barato pero esta claro que pagas todo. Aún así y todo, si no te pasas con el vino, ni con las entradas sales por unos 50 euros por persona. Ah, la tarta de queso no os la podéis perder..
Por la tarde tomamos el sol y nos fuimos al mercadito de las Dalias, con sus típicos puestos y dimos una vuelta para comprar pulseritas, aunque aquí son más caras, para nuestro gusto, las mejores son las de los Hippies del Puerto que están a la izquierda de los Ferrys en una placita.

Miércoles 7 nuestros amigos volvieron a Valencia, y nosotros salimos con el barco para bañarnos en el Caló de San Agustí. Hicimos una barbacoa de chuletas y verdura, con berenjenas y patatas y nos bañamos hasta la tarde.
Por la noche cenamos en una pizzería  Don Peppo (C/ Antonio Mari Ribas,8), cenas pizzas y spaghetti a la boloñesa im-presionantes. Cuando volvimos al barco nos encontramos con nuestros vecinos de barco, holandeses, en otra pizzería  Troppo en C/ Pou 4, tomándose unas pizzas finísimas y con muy buena pinta.

El jueves 8, San Ciriaco, como el mar estaba movido nos quedamos en Ibiza, por la mañana fuimos de tiendas, mi tienda favorita es Code ( Ibiza Code en C/ Creus 21)  y Antik Battik en la plaza de la Constitución donde está el mercado ecológico de frutas y verduras.
Comimos y cenamos en el barco, al mediodía unos noodles con verduritas y por la noche una fajitas a petición de las niñas. Rico y sano. Todo hecho por Carlos con mucho esmero y paciencia. Un 10 Carlitos.

El viernes 8 nuestro último día fuimos a bañarnos a Espalmador y nos juntamos con Juan, el hermano de Carlos y su familia, comimos juntos y nos bañamos. Las chicas se fueron con la zodiac a la playa y pasamos un día relajado y muy agradable. Cuando acabamos nos fuimos a puerto para arreglarnos y salir a cenar con unos amigos, Juan y Tatiana y Tati y Jose Luis, que nos llevaron a un restaurante en el interior de la isla, buenísimo, con un hotel y un emplazamiento estupendo.
El restaurante está decorado tipo Balines y la cocinera era amiga suya, con lo cual cenamos de vicio. El tartar tanto el de atún como el de carne para repetirlos y el ceviche de escándalo.
Atzaró Ibiza es hotel, restaurante, spa y lounge bar se encuentra en la Ctra Sant Joan Km 15 Santa Eulalia. La pag web es www.atzaro.com. Telef 971338838.

ULTIMAS RECOMENDACIONES.

ROPA. Mucho bikini, bañador y camisetas blancas, gorrito Panamá y vestiditos cómodos para la noche. La gente no se complica la vida, olvídate de arreglarte el pelo, lavado y con algo para el antiencrespamiento y a correr.

TIENDAS. En Ibiza, Code, yo me compre un vestido largo de tirantes ideal y unas pulseras monísima y más monas que en las Dalias. En Formentera la tienda que me gusta en San Fransec es Vintage tienen ropa blanca y camisetas.

COPAS. En Ibiza lo último es LIO, Paseo Juan Carlos I Marina Ibiza, 971310022, es un restaurante con espectáculo, una mezcla de cabaret y circo del sol. Nosotros no fuimos por las niñas. Todo el mundo dice que vale la pena, cenas mientras la actuación y en medio bailas, te bañas en la piscina, es.diferente. El precio es elevado, por lo visto 200 euros por persona aunque si te controlas con los platos y bebidas puedes dejarlo en 120 euros.

Otro sitio de moda este  es Ushuaia en Playa d`en Bossa 10 en S Jordi, pero éste es todavía más caro, con actuaciones de música electrónica.

CERVECITA Y SANWICHES en Ibiza, el Montesol de toda la vida en Paseo Vara de Rey.

FORMENTERA si paráis, no dejéis de ir al Café del Lago, Edif. Savina puerto de la Savina 971 323187. de comida italiana con vistas al lago.
Y por supuesto el mercadillo de la Mola, mejor de precio que las Dalias, aunque solo lo ponen un día, tiene un autobús que se coge en el puerto y te deja en la puerta. Preguntar día.

martes, 23 de julio de 2013

UN VIAJE "EN PROVENCE"

Ir a Provenza es uno de esos viajes que una quiere hacer pero nunca encuentra el momento para ello. Tan cerca y tan lejos… 
Hace unos años, un grupo de amigos, por fin, conseguimos ponernos de acuerdo y salir en un viaje corto pero intenso.

Un miércoles de primavera, a eso del mediodía, pasaron a buscarme por casa y salimos por la A7 hacia la Junquera. No habíamos llegado a San Celoni y ya estábamos decidiendo donde comer una vez pasada la frontera y ganó, por goleada, Colliure. Si estábamos haciendo un viaje con una importante carga gastronómica, que menos que unas ostritas con champagne para empezar.

A eso de las dos de la tarde aparcábamos en Colliure, un pequeño pueblecito costero en el que, como curiosidades,  está enterrado Antonio Machado y en él vivió el novelista Patrick O’Brian mientras escribía sus famosas novelas de aventuras.

Nuestro gozo en un pozo. Cuando llegamos, estaban todos los restaurantes cerrando y, por la hora, no nos daban de comer. Nuestra elección había sido La Fragate. Es restaurante en el puerto con muy buena cocina, pero acabamos en una taberna inmunda donde nos timaron por unos tristes mejillones sin ostras ni champagne.

Así que, tras este estrepitoso fracaso, seguimos camino hacia Les Baux de Provence, que habíamos establecido como base para dormir y escogimos para ello un hotel de Chateaux e Relais llamado “Le Mas de l Olivie”. Se trata de un pequeño hotel en el campo rodeado de jardines de olivos y hiervas aromáticas. Las habitaciones son muy confortables y el trato amabilísimo y un precio razonable según la temporada.  Deshicimos las maletas y, tras descansar un rato, nos arreglamos para nuestra primera gran cita gastronómica.

A eso de las nueve de la noche, perfectamente arregladas, nos dirigimos en coche hasta el pueblecito vecino de Saint Remy de Provence que destaca por las tiendas de ropa para la casa, con las típicas colchas y mantelerías de la zona. Habíamos elegido para cenar un pequeño restaurante llamado “La Maison Jaune” (http://www.lamaisonjaune.info) en el que el cocinero François Perraud nos sorprendió con diferentes platos acompañados de vinos de la zona. El restaurante está atendido por una sola persona que sirve a todas las mesas con un esmero digno de mención.  El precio no llegó a los cincuenta euros por persona. Tras la cena y el viaje volvimos al hotel porque al día siguiente teníamos una agenda muy apretada.

El jueves por la mañana fuimos a desayunar a Saint Remy los típicos croissants franceses de mantequilla pues el desayuno del hotel no es su punto fuerte, es más bien convencional. Desde allí salimos hacia Gordes. Un pueblo que está en un monte aislado con unas excelentes vistas sobre la campiña provenzal.  Allí preguntamos por los mercados locales para comprar las famosas “hierbas de la Provenza” y nos recomendaron un mercadillo callejero en un pueblo al que no habíamos pensado ir pero que fue todo un descubrimiento.  L’Isle Sur la Sorge. Antes de llegar pasamos por la Fontaine Vaucluse. Donde nace el rio Sorge y donde Dante escribió parte de la Divina Comedia. Es espectacular y no debes perderte esta visita. El nacimiento del rio en una cueva subterránea y con cierta tradición de misterio, hace que brote con una fuerza y caudal absolutamente ensordecedor. Es probablemente uno de los espectáculos naturales más impresionantes que he visto.

Desde la Fontaine de Vaucluse a L’ille Sur le Sorge apenas hay un trayecto corto de coche. Este nuevo pueblo es la cabeza de partido de la zona.  Lo que hace diferente a L’Ille sur Sorge es que esta atravesada por canales que mueven gigantescas norias en cada casa lo que le da un aire pintoresco.  Tras un corto paseo por la ciudad y unas compras en el mercadillo de hierbas, fuimos a comer a un restaurante que no teníamos en la agenda en principio pero que fue un descubrimiento. Se trata de L’Oustau de l’Isle (http://www.restaurant-oustau.com) un restaurante Grand Gourmet según la guía Michellin  que lo lleva una familia y en la que saboreamos un menú muy bueno y nada caro (unos treinta euros por persona con vino de la casa).

De allí fuimos a a Aix en Provence, la ciudad comercial por excelencia. Allí estuvimos paseando y viendo tiendas. El mercado callejero es los martes, jueves y  sábados. Cansados, fuimos a reposar un rato al hotel y a prepararnos para la cena en el Oustau de Baumaniere (dos estrellas Michellin) en les Baux de Provence.

Este restaurante merece una mención especial pues se trata de un referente gastronómico mundial (http://www.oustaudebaumaniere.com/fr/accueil).  Raimond Thulier es uno de los mejores chef del mundo. Aconsejo pedir el menú que es suficientemente variado y abundante y no caer en la tentación de pedir fuera de carta. El cochinillo no es nada parecido al segoviano y no fue una buena elección. Sin embargo el pichón y el pescado resultaron exquisitos así como las entradas y los postres. Este es el más caro de los que fuimos (unos cien euros por persona) pero merece la pena. Conviene además darse una vuelta por el hotel en el que se encuentra el restaurante y  por la tienda de productos para la casa.

La mañana del viernes, tras un frugal desayuno en el hotel nos encaminamos a Chateaunef du Pape. Diminuto pueblo roquero con un castillo papal en la cima y en cuyas callejuelas inclinadas están llenas de bodegas en las que podemos degustar las distintas marcas de una de las denominaciones de origen más famosas del mundo. Los vinos más conocidos son los tintos, pero lo blancos son increíbles y nada conocidos. De allí nos fuimos a Orange, con su famosos teatro romano y sus casco antiguo agradable de recorrer. Comimos en Au Petit Patio donde tomamos el menú, pero no nos satisfizo.

Por la tarde nos dirigimos a Avignon, ciudad papal con su inmenso palacio y castillo y el famoso Pont D’Avignon. Recorrimos sus calles empedradas y visitamos sus comercios.

Deberíamos haber cenado en L’essential (Grand Gourmet) pero estábamos muy cansados y nos volvimos al hotel. Finalmente cenamos en Fonvieille en la Table du Meunier (http://restaurant.michelin.fr/restaurant/france/13990-fontvieille/la-table-du-meunier/29id7xm), una pequeña casa de comidas donde la señora cocina y el señor anima la sala con sus bromas y coqueteos (aunque que parece que tiene más de cien años). Tomemos un cordero asado en su propio jugo a fuego muy lento durante más de diez horas y que todavía hoy recordamos. Muy bien de precio unos treinta euros por persona con vino y todo.

RECOMENDACIONES

ROPA siempre llueve, ya sea un día o todos los días, una gota o un chaparrón. Recomiendo llevar un gorrito de agua en el bolso para poner y quitar.
El calzado debe ser cómodo porque las calles son empinadas y empedradas..eso quiere decir botas bajas o zapatillas según la estación.
La ropa  para el día, a capas, y así podrás quitar y poner, pues cuando aprieta el sol…calienta. Y por la noche el típico little Black dress o pantalón en su caso.

COMPRAS  no perdeos los mercadillos de las ciudades y pueblos, es fundamental comprar las hierbas de la Provenza, que luego podrás poner en carnes, pescados y hasta en una tortillita con ajitos tiernos y cebolla..exquisita.
También podéis comprar pimientas de tres colores a granel, cardamomo y curry de muchas variedades y una infinidad de especias.

Destaco la ropa de cama y manteles. Son las típicas colchas con estampado provenzal o las mantelerías de colores tierra y las blancas. La mayoría de las tiendas están en Saint Remy, cuyo mercadillo es el miércoles, por si queréis combinar y si buscáis algo mejor en la tienda del L’ Ousteau de Baumaniere.

Los aceites son muy buenos pero teniendo los nuestros…

ULTIMA RECOMENDACIÓN procurad pedir menú en los restaurantes, siempre esta ajustado en cantidades  y precio y además sabréis lo que os gastáis y NUNCA nada fuera de carta. En vinos, preguntad por el de la casa pues en los restaurantes buenos el vino está en consonancia, y además los nuestros no tienen tanto que envidiar, aunque las Côtes du Rhone son conocidas por sus vinos

A LA VUELTA, si llegáis cansados, podéis comer en Figueras en el Hotel Europa comida casera y de cuchara.

FIN DEL VIAJE os deseo que disfrutéis de un viaje inolvidable.